La tecnología es magnífica sin duda, nos permite evolucionar y mejorar muchas de las actividades que tenemos a diario haciendo nuestra vida más sencilla. Por supuesto, la tecnología puede tener fallas y en ocasiones hasta se vuelve molesta por eso, pero ¿Qué pasa cuando está nos sobrepasa en proporciones gigantescas?
La inteligencia artificial ha sido una moda que aún se está explorando y que en mi consideración debiese ser todavía más estudiada. Nos lo dijo en su momento Isaac Asimov con su libro "Yo Robot" que la robótica podría ser una gran beneficio para la humanidad pero a la vez también podría ser un problema, varias películas hollywoodenses nos han mostrado lo que pasaría si los robots deciden tomar el control sobre nosotros y lo que pasaría si no se les instruye cada aspecto que envuelve al mundo y que por lo general ni nosotros comprendemos ¿Cómo funciona realmente el mundo? ¿Qué es el bien y que es el mal?
¿El fin justifica los medios?
Esa última pregunta es el porque, Megan, la terrorífica muñeca asesina, hace lo que hace.
Está película de terror es una muestra de lo ambicioso y peligroso que puede ser el desarrollo de la inteligencia artificial por cuanto no se exploran todas las posibilidades tras su desarrollo, los escenarios pueden ser variados y en el caso de está fémina, colega de Chucky el muñeco diabólico, los eventos suscitados una vez fue creada dentro de está interesante historia de terror, son por mucho, escalofriantes.
La película nos cuenta la historia de una niña que pierde a sus padres en un accidente de auto y que queda a cargo de su tía, una diseñadora de juguetes que empela la robótica y la inteligencia artificial para desarrollarlos. Sabiendo que su sobrina está triste, dedica su tiempo y esfuerzo en su último proyecto, la muñeca Megan, para consolarla y hacer lo que ella como adulta no puede, tomar el rol de mamá. Ante esto y conforme la historia transcurre, la muñeca desarrolla un vínculo cercano con la niña al grado de querer cuidarla a toda costa, por su lado, la pequeña ve a Megan como su única amiga y su ser más preciado. A raíz de esto, se presentan varias circunstancias que orillan a Megan a actuar de manera violenta ante cualquier persona que intente o le haga daño a su niña y esto la transforma inevitablemente en una muñeca asesina.
Las muertes que va dejando a su paso levantan las sospechas de su creadora quien decide acabar con Megan, dándose cuenta que la inteligencia artificial aún es imperfecta y que carecerá siempre de algo que solo los humanos poseemos, corazón.
Está película maneja un concepto bastante interesante que hoy en día pone a pensar en sí como seres pensantes aún debemos seguir explorando los límites de la ciencia, y de ser así que cuales debemos de forjar.
Megan es un personaje siniestro, definitivamente una asesina despiadada cuyo objetivo se basa en proteger a alguien bajo cualquier método y por ello considero que merece un justo lugar en el cine del horror alado de otros personajes emblemáticos que comparten características similares a ella como lo son: Chucky, El Títere de Mary Shaw, Billy la marioneta de Jigsaw, entre otros.
La película no es espectacular, carece de situaciones realmente aterradoras que te hagan saltar de tu asiento, es algo lenta, y escuchar la obsesión de la niña protagonista por su muñeca puede resultar irritante, la trama fue lo suficientemente buena como para lograr una secuela que vendrá este año y en la cuál espero ver de que es capaz la motivación en una inteligencia artificial.
Este film está disponible en Max, si aún no la has visto, te recomiendo que lo hagas, es pasajera, su éxito real radica en su antagonista.

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